Viajando
San Sebastian, Grandes Amigos, Decepcion de 1 sg

Domingo 26 Febrero 2012

Tercera salida de la temporada y tercera visita de Inchas Lleons a Donosti en sus 9 años de historia, sabiendo que éste, era un viaje especial por lo que iba a pasar en la ciudad vasca con la Peña Erga Omnes Uni Denok Bat del Lagun Aro GBC. Por primera vez en mucho tiempo, salimos ya de día, por lo que la gente ya no tuvo muchas ganas de dormir algo más. El calor era el dominador en el bus, hasta que llegamos a Pompeyo y la niebla espesa, se cerraba sobre la carretera, sin abandonarnos ya hasta nuestro destino.

Llegamos al coliseo donostiarra y mientras los jefes de la manada se iban a concretar los detalles del acto de hermanamiento con los anfitriones donostiarras, otros se quedaban a engalonar nuestra zona. No estuvimos tan arriba como otras veces, pero la zona, no estaba preparada para colocar pancartas ni banderas y tuvimos que colgar la principal del grupo en un lateral, siendo escasa su visibilidad.


El espectáculo iba a empezar y por indicación de los chicos de Erga Omnes, cuatro de los leones, nos colocamos detrás de ellos, no siendo óbice para empezar a animar al escuadrón aragonés, mientras los seguidores romanos reían nuestras bromas y nos saludaban.Rafa Heittsheimeir anotaba dos triples y daba las primeras ventajas a las tropas de Abos. Pero el líder de anotación de la liga, Andy Panko, acudió al rescate de su tropa y Lagun Aro se adelantaba paulatinamente en el marcador. A falta de tres minutos, luchadores romanos y leones maños, bajaron a las inmediaciones de la arena, para el acto central del hermanamiento entre ambas peñas. Finalizado el primer cuarto, se produjo éste y en mitad del coso, los anfitriones regalaron a Inchas Lleons, una Txapela con el escudo de ambas formaciones, mientras que los de Cesaragustae, entregaban un león de peluche y un cartel conmemorativo con la fecha del partido de ida y del partido de vuelta, en medio de los aplausos de todo el anfiteatro.

Después del AVE, los que van a luchar te saludan, recuperamos nuestra posición y se empezó a animar con fuerza. La lucha de los gladiadores era encarnizada y a los golpes de espada dados por Carlos Cabezas, eran respondidos con la lanza de Sergi Vidal. Si el CAI hubiera cerrado mejor su rebote defensivo, se hubiera ido al intermedio con ventaja, pero Lagun Aro aprovechaba esa blandura. Así, la primera parte acabó con empate a 32. Camino del túnel, le era señalada una falta técnica a José Luis Abos, por lo que el tercer acto empezaría con penalización al CAI.


A pesar del regalo, CAI Zaragoza parecía que salió mejor y los gladiadores más altos hacían daño al adversario con sus fuertes brazos. Bien templados por Carlos Cabezas, los hombres que en Illumbe vestían de negro, iban poco a poco dominando el marcador. Pero el emperador Baron, se encargó de dar señales de que no iba a dejar que los aragoneses salieron victoriosos de su coliseo. Salgado rompía el escudo en forma de zona con la que se defendía el CAI, con sus dardos lejanos y la igualdad volvía al final del tercer período (51-56).

En el cuarto final, el CAI, consiguió que Vidal, de los mejores luchadores vascos hasta ese momento, fuera retirado tras una batalla colosal en que su cuerpo mostraba las cinco heridas que obligan a esperar hasta la próxima cita.

Los leones en el anfiteatro, rugían más que nunca, haciendo temblar los cimentos del estadio. Pero el escuadrón de Sito Alonso era valiente y no iba a vender su piel. Los maños tuvieron a su rival a punto de dejarlo tirado en la arena, pero no le asestaron el golpe definitivo. El CAI tuvo 8 puntos de ventaja pasado el ecuador del cuarto cuarto. Stefansson, cometía una falta absurda y se iba al rincón de los apartados junto a Vidal.
El luchador foráneo, resbaló y la escuadra de Alonso, le puso la daga en la garganta. Quedaban siete segundos y la decisión de la vida o muerte era para el Emperador Baron. Este, solemne y tranquilo, jugó a engañar y tras un rectificado, giro el pulgar hacía abajo, dando la muerte al equipo aragonés, llevando el júbilo a los gladiadores romanos.

Después del partido, siguió el hermanamiento entre ambas peñas, acudiendo juntas a comer a un restaurante cercano al Coliseum, donde reinó el buen rollo y la diversión. No faltaron canciones de ánimo al escuadrón contrario o gritos de broma a algunos de los presentes.Después de desearnos suerte y un próximo encuentro.


A la hora acordada con el resto de la expedición, estábamos todos en el autobús, para volver rápidamente a Ebropolis.

Gran viaje, sin duda éste hecho a Donosti. La verdad que se agradecen mucho estos viajes, en que hay tiempo para hacer algo más que ver el partido y se puede disfrutar en tan buena compañía.

ROYOS TA CUTIO.

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